La experiencia de la marina sanroqueña demuestra que la coordinación de usos, la digitalización y la sostenibilidad son claves para integrar el puerto en la ciudad y el territorio

Sotogrande, 12 de febrero de 2026.- La gestión y coordinación de múltiples usos en puertos con canales navegables exige un cambio de enfoque que Puerto Deportivo Sotogrande ha desarrollado a lo largo de más de una década de transformación. El principal aprendizaje es que el puerto no debe entenderse como un recinto cerrado, sino como el alma marítima del destino, un espacio donde convergen ciudad, naturaleza, actividad económica y comunidad.

El primer paso de esta evolución ha sido pasar de un puerto centrado exclusivamente en servicios como atraques, suministros o varadero, a un puerto concebido como generador de valor territorial y de experiencias. Este enfoque implica que cada decisión operativa tiene impacto en la vida urbana, en la experiencia del visitante y en la sostenibilidad del entorno. En la práctica, se ha reforzado la integración puerto-ciudad mediante una mayor conectividad peatonal y visual, así como una oferta de servicios de proximidad dentro del recinto que reduce fricciones y mantiene la actividad vinculada al puerto.

La digitalización se ha consolidado como un segundo eje estructural. En Puerto Deportivo de Sotogrande, la tecnología se aplica de forma operativa a través de controles automatizados, monitorización del consumo eléctrico y de la generación de energía, gestión integrada de servicios, optimización del espacio y aplicación de soluciones de inteligencia artificial a la operación diaria. Este modelo permite atender distintos tipos de embarcaciones con la misma superficie disponible, maximizando la eficiencia y la ocupación.

La coordinación de usos requiere también una visión integral de sostenibilidad. En este sentido, la sostenibilidad no se aborda como un área independiente, sino como un criterio transversal presente en todas las decisiones. La gestión del puerto se apoya en sistemas certificados de calidad, medioambiente y seguridad laboral, planes de contingencias y de recogida de desechos de buques, así como en medidas constructivas de menor impacto, ampliación de zonas verdes y uso de materiales reciclados. Esta integración reduce conflictos con la comunidad local y las administraciones, y responde a la demanda creciente de espacios respetuosos con el entorno.

Otro aprendizaje clave es el valor de la coordinación público-privada. La gestión portuaria de Puerto Sotogrande se articula en colaboración con la comunidad local, empresarios, hostelería y clubes deportivos, asumiendo que el puerto es un ecosistema interdependiente. La organización de regatas internacionales, los programas de inclusión social como la Escuela de Vela Adaptada (EVA) de Puerto Sotogrande y la creación de Fundación Navega, junto con espacios de gobernanza compartida, refuerzan la legitimidad social del puerto y su papel como motor territorial.

De cara al futuro, PST Puerto Sotogrande ha adoptado los Objetivos de Desarrollo Sostenible como marco de gestión. Su plan estratégico 2022–2030 alinea inversiones, políticas y procesos con criterios de bienestar, ciudades sostenibles y alianzas, entendiendo los ODS no como una certificación formal, sino como el esquema que estructura la toma de decisiones. Para otras ciudades con canales navegables, este enfoque permite posicionar el puerto como catalizador de empleo local, espacio de educación ambiental y motor de innovación en transición energética.

Desde esta experiencia, las recomendaciones para otros contextos pasan por romper el aislamiento del puerto respecto a la ciudad, automatizar la gestión operativa, hacer de la sostenibilidad un requisito obligatorio, buscar sinergias con el entorno y planificar a largo plazo con criterios globales. La coordinación de usos deja así de ser un reto logístico para convertirse en una cuestión de integración territorial.

Este planteamiento de Puerto de Sotogrande se alinea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas, especialmente con el ODS 11, al promover ciudades y comunidades sostenibles; con el ODS 9, al impulsar infraestructuras eficientes e innovadoras; y con el ODS 17, al reforzar la cooperación entre administraciones, sector privado y comunidad como base de una gestión portuaria integrada y duradera.