Puerto Sotogrande, Marina Badalona, Port Marina Empuriabrava y PIMEC Turisme coinciden en la necesidad de consolidar los puertos con canales como espacios abiertos, sostenibles y conectados con la ciudad

Madrid, 25 de enero de 2026.– La Feria Internacional de Turismo FITUR 2026 ha acogido durante esta cuadragésima edición una pionera mesa redonda dedicada a analizar el papel de los puertos de todo tipo con canales navegables como uno de los modelos más avanzados de integración entre ciudad, turismo y territorio, remarcando el concepto de «puerto-ciudad». La sesión, organizada por Marina Badalona en el stand del Ayuntamiento de Badalona, ubicado en el pabellón 7 de Ifema junto al espacio expositivo de Cataluña, reunió a representantes de destinos náuticos de referencia a nivel nacional y del sector turístico para reflexionar sobre los retos y oportunidades de este modelo emergente y que hace de estos destinos turísticos lugares únicos.

El encuentro permitió poner en común distintas experiencias portuarias que comparten una misma visión como son la evolución de los puertos con canales desde infraestructuras orientadas principalmente a la prestación de servicios hacia espacios urbanos multifuncionales, abiertos y plenamente integrados en la vida cotidiana de la ciudad. En el debate participaron Miguel Ángel Díez, director gerente de Puerto Deportivo Sotogrande; Imanol Sanz, gerente de Marina Badalona; Núria Mercader, en representación de Port Marina Empuriabrava; y Daniel Brasé, secretario general de la Federació intercomarcal d’Hostaleria, Restauració i Turisme (FIHRT) y vicepresidente de PIMEC Turisme.

A lo largo de la sesión que fue en horario de tarde con gran asistencia de público, se puso de relieve la necesidad de superar definitivamente el modelo de puerto aislado del entorno urbano. Los ponentes coincidieron en que los puertos con canales deben entenderse como piezas estructurales del proyecto de ciudad, conectadas no solo desde el punto de vista físico, sino también funcional y social, y capaces de generar identidad, actividad económica y cohesión territorial.

En su intervención, Miguel Ángel Díez destacó que la trayectoria de PST Puerto Sotogrande ejemplifica esta transformación, al haber evolucionado de un puerto centrado en los servicios náuticos hacia un puerto de experiencias, estrechamente vinculado a su entorno natural, urbano y comunitario. Subrayó que este enfoque permite convertir al puerto en un verdadero motor territorial, capaz de atraer turismo de calidad, dinamizar la economía local y reforzar la relación con la ciudadanía. En este sentido, defendió que el futuro de los puertos pasa por integrarse plenamente en la ciudad y por asumir un papel activo en su desarrollo social y económico.

Otro de los ejes del debate fue la gestión portuaria y el papel de la tecnología. Se destacó que la automatización y la digitalización de procesos son herramientas clave para optimizar recursos, mejorar la eficiencia y facilitar una gestión más flexible y adaptada a la convivencia de usos náuticos, turísticos y ciudadanos. Los participantes coincidieron en que la innovación tecnológica debe estar al servicio de una mejor experiencia para usuarios y visitantes, y de una relación más fluida con el entorno urbano.

La sostenibilidad ambiental y social fue señalada como un principio irrenunciable del modelo. Los diferentes intervinientes subrayaron que ya no puede plantearse como un elemento complementario, sino como un criterio estructural en la toma de decisiones. En este marco, se destacó la importancia de la alineación con la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) como referencia para garantizar la viabilidad y legitimidad futura de los destinos turísticos y portuarios.

Desde Marina Badalona, Imanol Sanz subrayó el papel estratégico del Puerto de Badalona como un gran espacio abierto y accesible a la ciudadanía, concebido no solo como una infraestructura náutica, sino como un auténtico espacio urbano de convivencia y relación directa con el mar. En su intervención, destacó que el puerto se ha convertido en uno de los principales activos de la nueva economía sostenible de la ciudad, al actuar como catalizador de actividad económica, social y cultural, y como punto de encuentro entre residentes, visitantes y usuarios del entorno portuario.

Sanz explicó que iniciativas como el desarrollo del Canal Badalona consolidan un modelo innovador de integración «puerto-ciudad», en el que la actividad náutica, los usos urbanos, el ocio, la cultura y la oferta turística conviven de manera armónica y planificada. Este enfoque, señaló, permite generar un impacto positivo y equilibrado en términos económicos, sociales y ambientales, reforzando la identidad marítima de la ciudad y favoreciendo una relación cotidiana y natural de la ciudadanía con el litoral. Asimismo, remarcó que este tipo de proyectos contribuyen a desestacionalizar la actividad turística, atraer inversión y mejorar la calidad de vida urbana, posicionando al Puerto de Badalona como un referente de gestión responsable y de integración territorial dentro del modelo de puertos con canales.

Por su parte, Daniel Brasé puso el foco en el papel de los puertos con canales como un modelo avanzado de turismo plenamente integrado en la ciudad y en el territorio, en el que la actividad económica, la sostenibilidad ambiental y la calidad de vida evolucionan de forma conjunta. Desde PIMEC Turisme, defendió un enfoque en el que el puerto deja de concebirse únicamente como una infraestructura náutica para convertirse en un verdadero motor de innovación, cohesión social y desarrollo empresarial local, especialmente vinculado al tejido de pequeñas y medianas empresas que operan en el entorno portuario. En este sentido, subrayó que estos espacios deben ser capaces de generar actividad económica estable, empleo de calidad y nuevas oportunidades vinculadas al turismo responsable, la economía azul y los servicios de valor añadido.

Brasé incidió además en que la cooperación entre puertos, administraciones públicas y sector privado resulta determinante para garantizar la viabilidad a largo plazo de estos modelos, citando como ejemplo proyectos colaborativos como la Red de Cruceros Costeros y Fluviales de los Destinos Náuticos Sostenibles de España (Red CCF). A su juicio, este tipo de iniciativas demuestran que el trabajo en red permite compartir conocimiento, intercambiar buenas prácticas y reforzar la competitividad de los destinos sin perder identidad territorial. En este contexto, señaló a Puerto Deportivo de Sotogrande como un ejemplo de cómo una visión estratégica compartida, basada en sostenibilidad, digitalización y una gestión equilibrada de los usos, permite generar valor económico y social para el conjunto del territorio, reforzando al mismo tiempo la legitimidad del puerto como actor clave del desarrollo turístico.

Nuria Mercader en representación de Port Marina Empuriabrava puso en valor su condición de modelo urbano y turístico pionero en Europa, fruto de una visión adelantada a su tiempo que supo anticiparse a las demandas del turismo náutico internacional. Concebida desde sus orígenes como una auténtica ciudad de los canales, considerada en ocasiones como «la Venecia española», Empuriabrava destacó por la integración directa entre vivienda, puerto y mar, ofreciendo miles de amarres privados y una experiencia residencial y turística diferencial, difícilmente replicable en la actualidad. Se subrayó que uno de los grandes aciertos del proyecto ha sido la simbiosis alcanzada entre actividad náutica, vida urbana y oferta turística, convirtiendo el destino en un espacio dinámico, vivo y atractivo durante todo el año.

Asimismo, Mercader destacó la capacidad de evolución del modelo, que ha sabido adaptarse a los cambios económicos y turísticos sin perder su identidad marítima. Tras décadas de crecimiento, Empuriabrava se encuentra en una etapa centrada en la modernización de infraestructuras, la mejora de la calidad urbana y la valorización del espacio público, apostando por una oferta cada vez más orientada a la experiencia del visitante. Esta evolución ha permitido diversificar el perfil turístico, ampliándolo hacia familias, turismo deportivo, visitantes internacionales de estancias medias y largas y usuarios náuticos ocasionales, reforzando la desestacionalización y la convivencia equilibrada entre residentes, visitantes y usuarios del puerto. De cara al futuro, se remarcó la voluntad de consolidar Port Marina Empuriabrava como un puerto más sostenible, integrado y abierto a la ciudadanía, con una gobernanza moderna y una clara adaptación a los retos ambientales y climáticos, afianzando su posición como uno de los grandes referentes europeos del turismo y el urbanismo costero sostenible.

A lo largo del encuentro se puso de manifiesto la dimensión social, urbana y económica que han adquirido los puertos con canales, así como su capacidad para convertirse en escenarios activos de programación deportiva y cultural a lo largo de todo el año. En este contexto, la experiencia de Puerto de Sotogrande fue señalada como ejemplo de cómo la celebración de regatas internacionales de alto nivel, junto con iniciativas de carácter social como la creación de la Escuela de Vela Adaptada (EVA) en 2018 y la puesta en marcha de Fundación Navega en 2024, contribuyen a generar actividad continua, atraer públicos diversos y reforzar el papel del puerto como espacio intergeneracional y punto de conexión entre el territorio, la comunidad y el mar.

El cierre de la sesión incidió en que el desarrollo futuro de los puertos con canales exige avanzar hacia fórmulas de gobernanza compartida, sustentadas en el diálogo constante entre residentes, tejido comercial, administraciones públicas y autoridades ambientales. Asimismo, se destacó la necesidad de una planificación estratégica a largo plazo que sitúe el entorno natural como uno de los principales activos del destino y como eje sobre el que construir su propuesta turística. Los participantes coincidieron en que estos puertos no compiten entre sí, sino que se fortalecen mediante la cooperación, el intercambio de buenas prácticas y la construcción de una visión conjunta basada en la sostenibilidad, la innovación y una integración real con la ciudad.

La participación de la marina sanroqueña en este foro de debate y análisis, se alinea con el compromiso de Puerto Sotogrande con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente con el ODS 11, al impulsar modelos de integración entre puerto y ciudad; el ODS 8, mediante la generación de empleo y la dinamización de la economía local; el ODS 9, a través de la modernización, la innovación y la digitalización de la gestión portuaria; y el ODS 17, fomentando alianzas estables entre puertos, empresas y administraciones como base para un desarrollo turístico y territorial equilibrado, resiliente y sostenible.